La clave de prevenir incendios

|Foto de portada: Incendio en Ayabarrena de este verano, por Cristina Vertyletska|

 

Desde los bomberos forestales se asegura que es imposible saber qué hay en el monte si no se trabaja todo el año. Conocer el estado del terreno se antoja prioritario en la extinción, pero es, a la vez, una labor de prevención.

 

|La Rioja|

 

En una entrevista en Radio Diferida, Peter Brea, Jefe de Brigada de bomberos forestales en su tierra, Galicia, ha dado varias claves que sirven para cualquier territorio.

 

Ha comenzado explicando qué son los incendios de sexta generación. Se trata de una suma de elementos tales como un terreno descuidado y con mucha vegetación; zonas boscosas con casas que no interactúan con el entorno; y el ingrediente final del cambio climático ―que ha traído olas de calor continuadas y sequedad―. Esta concatenación de factores hace que sean incendios que los profesionales califican como «fuera de la capacidad de extinción».

Fotografía de Mario Martija

 

Por eso, insiste a lo largo de la entrevista, se debe trabajar en la prevención. Porque se trata de mucho más que de no conocer este tipo de fuego. Se trata de que no saben qué densidad de combustible hay (matas, etc.) si no se trabaja durante la época en la que esa vegetación crece. Además, es una vegetación que se acumula año a año.

 

Según Peter, un euro en prevención son cien euros de ahorro en extinción. Pero las estructuras industriales de la extinción están mucho más desarrolladas y tienen planes de ingresos más viables que cualquier empresa de prevención.  

 

Pero la prevención no es sólo desbrozar. Es la planificación, es la ordenación y es la gestión forestal.

Fotografía de Mario Martija

 

No obstante, desde las administraciones quizás se debería incidir en la autoprotección. Desde Savia Nova ofrecen un manual para casas en zonas boscosas. Asuntos como la gestión de la biomasa alrededor de las viviendas; ayudar llamando al 112 y no ponerse en peligro, así como no bloquear pistas forestales; pautas de confinamiento o evacuaciones programadas, evitando siempre vías secundarias por la montaña…

 

Por último, pide a la sociedad prudencia. Cuenta que las campañas de voluntariado nunca han salido bien y solicita que se deje trabajar a la gente preparada para ello. Es algo que llama «un cambio de chip» para no sentir que tenemos que ser protectores.

 

El deseo que se lanza al aire es que el resto del verano, que es mucho, sea tranquilo. Y, por supuesto, poner en valor la increíble labor de los bomberos forestales que, en palabras de Peter, están haciendo un trabajo increíble. 

 

 

 


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