Alfaro, piloto nacional sin colores políticos

La ciudad riojana fue seleccionada como Proyecto Piloto de la Agenda Urbana Española para municipios de entre 5.000 y 20.000 habitantes. José Ramón Bergasa, Arquitecto jefe de la Unidad de Urbanismo y Servicios del ayuntamiento de la localidad, ha sido una de las personas expertas que ha llevado a cabo la estrategia a nivel nacional.

 

|Alfaro|

 

Para conocer el nacimiento de la Agenda Urbana Española debemos remontarnos a 2016. Representantes del Ministerio de Fomento participaron en la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible (HABITAT III), en Quito. En esta reunión se aprobó la Nueva Agenda Urbana. Posteriormente, en un comunicado, el Gobierno de Mariano Rajoy valoró «muy positivamente los compromisos ya asumidos por los Gobiernos en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible»; y anunció que España apoyaba los compromisos que destacaba la Nueva Agenda Urbana. Asumía así su implantación en España.

 

Esta agenda une a todos los países que forman las Naciones Unidas en el propósito de regenerar los pueblos y las ciudades, y hacerlas más sostenibles frente a la contaminación, localización de recursos, establecimiento de derechos, etc.

 

En el caso de nuestro país, la implantación de la Agenda Urbana Española vino precedida de la creación de grupos de trabajo de personas expertas en las materias a tratar —entre ellas, José Ramón Bergasa, encargado de la visión hacia los municipios de menos de 20.000 habitantes—. Así, se pudo crear una estrategia para todo el territorio nacional.

 

Alfaro como Proyecto Piloto

 

Nos cuenta Bergasa que dicha estrategia plantea un margen de adaptación a cada territorio. Ya en 2019, con el Gobierno de Pedro Sánchez, A Coruña, Murcia, Alfaro y la Diputación de Granada recibieron una presentación del proyecto y se adhirieron. No obstante, de todos estos municipios, el riojano fue el único que no lo abandonó.

 

Los fundamentos del postulado de Alfaro fueron las dimensiones y la diversidad del territorio, la escasa población que tiene o la sencillez de su nivel de infraestructuras. Un territorio fácil de explicar y de utilizar como proyecto piloto.

 

Pero llegó la pandemia y el mundo humano se paró. La economía entró en barbecho y muchos proyectos se frenaron. Así que, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, España recibió 70.000 millones de euros de fondos europeos para evitar la catástrofe que podía causar la crisis del COVID-19.

 

La primera convocatoria de esta estrategia de financiación fomentaba las planificaciones estratégicas mediante planes de la Agenda Urbana. En ese contexto, Alfaro ocupaba una posición privilegiada ya que había estado elaborando y difundiendo la agenda.

 

Desde esa posición, recibió 100.000 euros que invirtió en el nacimiento del Plan de Acción Alfaro, aprobado por unanimidad en 2.022.

 

Los cuatro ejes del Plan de Acción

 

El plan consta de cuatro ejes. El primero, pretende conectar el patrimonio natural con la ciudad. La idea pasa por aprovechar y proteger los recursos que ofrece, buscando un equilibrio en el que también se pueda explotar a nivel turístico.

Ruinas de la ciudad romana de Graccurris en Alfaro

 

El segundo de los ejes mira hacia su patrimonio cultural tanto arquitectónico como arqueológico, que quieren preservar, restaurar o incluso regenerar, sin olvidar la rehabilitación energética.

 

El tercero, tiene que ver con lo social. Buscan actividades que fomenten la cohesión entre la gran diversidad cultural que habita Alfaro.

 

De igual manera, en este ámbito pretenden dinamizar al sector social de la tercera edad. La realidad de la pirámide poblacional es terca y cada vez son más las personas que necesitan determinados servicios que aumenten su calidad de vida.

 

Pero también buscan fórmulas de emprendimiento para las personas más jóvenes, así como estrategias de retención y atracción de talento.

 

El cuarto y último eje se centra en la economía urbana. Consideran que tienen un parque empresarial imponente y quieren atraer inversión. Para que se instalen en su polígono, hace años que se ofrecieron subvenciones para que las parcelas salieran a coste cero para quien se quiera instalar. Las ayudas abarcan también el 35% de la construcción del pabellón y el 35% de la maquinaria.

 

El proyecto, pues, sigue superando fases de sus diferentes ejes de acción. Comenzó bajo la alcaldía de Julián Ángel Jiménez Velilla, del Partido Socialista, y continúa su rumbo bajo el mando municipal de María Yolanda Preciado Moreno, del Partido Popular. El Plan de Acción de Alfaro ha superado las barreras de la polarización política.

 

Si bien algunos de los diez objetivos de la Agenda Urbana suenan a entelequia (asuntos como hacer una gestión sostenible de los recursos, garantizar el acceso a la vivienda o mejorar los instrumentos de intervención y gobernanza), vivimos en un contexto donde este tipo de proyectos pueden ser una luz al final del túnel.