PCE-IU homenajean en Logroño a las víctimas del franquismo

Como cada 22 de julio, Día de las Víctimas del Franquismo en La Rioja, el Partido Comunista de España e Izquierda Unida han rendido homenaje a las víctimas del franquismo en la capital riojana colocando unas nuevas placas conmemorativas en la calle Portales.

 

|Logroño|

 

El 22 de julio es el Día de las Víctimas del Franquismo, oficializado como tal después de la aprobación de la Ley 5/2022, de Memoria Democrática de La Rioja. La norma, entre otras disposiciones, obliga al gobierno autonómico a la colocación de una placa o monumento, pero esta aún no ha llegado.

 

 

Por ello, un año más, Izquierda Unida de La Rioja y el Partido Comunista de España han tomado la iniciativa y han realizado un acto de homenaje y reivindicación, que ha culminado con la colocación de dos nuevas placas en la fachada del edificio de Telefónica de la calle Portales, frente a la Biblioteca de La Rioja (donde no pueden instalarse por estar protegida por la Ley de Patrimonio). Esta última fue la sede de Tabacalera, cuyos trabajadores fueron represaliados en los primeros momentos del conflicto desencadenado por el golpe de Estado de julio de 1936.

 

 

Durante el acto, además de recordar a las víctimas, se ha insistido en la necesidad de permanecer firmes frente a quienes aseguran que «con Franco se vivía mejor», advirtiendo que el auge de este tipo de discursos pone en peligro todos los avances sociales y políticos conseguidos desde el final del franquismo. También han dedicado un momento a recordar a las últimas víctimas de la violencia machista, señalando que en solo 24 horas fueron asesinadas dos mujeres.

 

 

Los trabajadores de tabacalera: el inicio de la represión

En julio de 1936 un grupo de trabajadores de Tabacalera fue acribillado al salir de un encierro en la fábrica. Serían los primeros de las 2.000 personas que fueron asesinadas en La Rioja.

 

 

Según recoge el investigador J. V. Aguirre en su libro Aquí nunca pasó nada, entre las víctimas identificadas por nombre figura el obrero Víctor Ibarra Ruiz, de 25 años, afiliado a la Federación Tabaquera, fusilado junto a otros seis compañeros cuya identidad exacta el propio libro no da por cerrada, aunque apunta que es seguro que están entre los nombres siguientes: José Abad, Francisco Aréjula Abaurrea, Julián Calabia Cabrejas, José Cotín, José Fernández Medina, Isidro López Sáez, Juan de Pedro Romero, una persona identificada solo por el apellido Tudanca, Fermín Urrutia y Pedro Velilla Dueñas.

 

 

 

En las semanas siguientes la represión se cebó con otros trabajadores de la fábrica de tabacos, como Emeterio Herce Merino, asesinado en La Grajera el 26 de julio, y las sindicalistas Luisa Marín Lacalle y Carmen Villar Aguado, presidentas respectivamente de la Unión Tabaquera y del Gremio de Cigarreras, asesinadas también en La Grajera el 22 de agosto.