|Fotografías de Mario Martija. Imágenes de archivo|
Acampada x Palestina denuncia sanciones «por poner pegatinas», e incide en que «algunas de las personas sancionadas no participaron en las protestas». Las notificaciones llegaron tras una movilización improvisada el 8M en Logroño.
|Logroño|
La Crónica Riojana ha hablado con Ulpiano, portavoz de Acampada x Palestina. Así, hemos podido comprobar cómo las sanciones son de calificación «Grave», por un importe de 210 euros y todo esto bajo la Ordenanza Municipal de Fomento de la Convivencia Ciudadana. Además, alega que llegaron a los domicilios sin una previa identificación, lo cual califica de «raro, en un Estado de derecho».
Los hechos sancionados ocurrieron el 8 de marzo de 2026. Un grupo de personas acudió a una exposición inaugurada por el Ayuntamiento de Logroño, llamada «Ciencia con nombre de mujer».
Cuenta Ulpiano que, más allá del tema tratado, detectaron que había una participación patrocinadora por parte de la Embajada de Israel. Entonces, decidieron mostrar su rechazo «a que el ayuntamiento monte una exposición patrocinada por un Estado que rompe con las leyes internacionales».
Con este fin, nos relata que algunas de estas personas colocaron pegatinas sobre el genocidio palestino en algún papel de la exposición. Otras, sólo grabaron. Algunas, no participaron. No se impidió el acceso a la exposición y todo transcurrió de manera pacífica.

Al cabo de unas semanas, estas personas comenzaron a recibir notificaciones de sanción. En base a la anteriormente mencionada ordenanza municipal, se argumentan de la siguiente manera: «Perturbar gravemente la convivencia ciudadana mediante actos que incidan en la tranquilidad (…). Acceder a exposición abierta, colocación de adhesivos, cartelería, deterioro de bienes y alteración del normal funcionamiento». Todo esto, sin una previa identificación.
Desde Acampada x Palestina consideran que se quiere criminalizar que la gente se una para protestar. Pero también cataloga como «peligroso» que en un Estado de derecho lleguen sanciones a casa de gente, con nombres y apellidos, sin haber identificado a nadie en el lugar de los hechos. «En ningún momento se personó la policía». Ulpiano asegura que, más aún, algunas de las personas que han recibido notificación no participaron en los hechos.
Este caso puede abrir un debate sobre cómo, desde las administraciones, se gestiona la protesta pacífica. También, sobre dónde se sitúa la línea entre la convivencia ciudadana y el ejercicio legítimo de la libertad de expresión.

